La Central Hidroeléctrica de la ciudad de Nóvaya Kakhóvka, una instalación estratégica, se está volviendo a la vida normal. Las unidades de Rosguardia brindan la protección y la seguridad de ésta, los empleados de la Central van regresando a sus puestos de trabajo.
La Central Hidroeléctrica fue rendida sin batalla, la guardia local paramilitar depuso las armas y se marchó cada uno a su casa. El grupo táctico de Rosguardia en conjunción con los militares de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa repelieron con éxito el ataque de los nacionalistas (neonazís) que procuraban obtener la Central y de esta manera lograron evitar las pérdidas entre los efectivos.
Cómo el único traspaso del río Dniéper (de la ciudad de Zaporózhie a la ciudad de Nóvaya Kakhóvka) es la Central Hidroeléctrica, fue organizado el pasillo verde a través de ella. Ahora los refugiados pueden volver a sus casas.

