Antes de empezar el torneo los especialistas de la sección técnica y de ingeñiería de la Unidad de Intervención Policial (OMON) inspeccionaron los estadios y el territorio adyacente para comprobar la ausencia de los objetos sospechosos. Además, los empleados del centro de porte de armas dieron instrucciones a los trabajadores de las empresas de seguridad privada acerca del control de paso en el territorio de los objetivos deportivos.
Los itinerarios del patrullaje de los grupos de la detención de la seguridad independiente de Rosguardia fueron acercados al máximo al lugar de la celebración del evento deportivo. En total, más de 22 mil personas visitaron el campeonato, ningún trastorno fue admitido.

